Superada la 'euforia' inicial por la aprobación de las ayudas al almacenamiento, que tiró levemente hacia arriba de los precios del aceite de oliva, el mercado ha vuelto por los derroteros de 'siempre' y nuevamente el producto registra una depreciación a lo largo de esta semana. Empezamos el sábado pasado con una media de 1,77 euros el kilogramo y hoy viernes ya estamos en 1,73 euros. Poco se ha notado, por tanto, el 'efecto anuncio', que a juicio de las organizaciones agrarias podía ser un revulsivo, al igual que sucedió en 2009, la última vez que Bruselas activó este sistema de intervención que implica la concesión de una subvención a cambio de la retirada de partidas de la circulación. En este caso, 100.000 toneladas de virgen durante un periodo de seis meses en todos los países de la UE.
Precisamente ayer el Comité de Gestión de la UE, formado por expertos de los veintisiete países, concretaba los plazos para una de las dos licitaciones previstas. Para la primera convocatoria los interesados deberán presentar sus solicitudes entre el 19 y el 25 de octubre. La adjudicación parcial está prevista para el 27. No hay detalles todavía de la segunda. También este jueves la Comisión anunció que entre febrero y marzo se llevará a cabo un estudio sobre los problemas estructurales del sector y se plantearán una serie de acciones de apoyo. La UE piensa en financiar campañas promocionales, fundamentales para incrementar la demanda, y también establecer diferencias entre los distintos tipos de producto, estandarizados por las estrategias comerciales de la gran distribución.
Tampoco se ha notado el previsible descenso de la producción por la falta de precipitaciones. El desarrollo de los olivares de secano, que representan aproximadamente el 60 por ciento de la superficie plantada en Jaén, está siendo deficiente. El nivel de precipitaciones hasta mayo era más que aceptable, pero desde entonces las nubes desaparecieron de los cielos de la provincia y aquella alegría primaveral se ha tornado en preocupación otoñal. Según el biólogo Emilio Torres, el aspecto de la aceituna es la mejor evidencia de lo que está sucediendo. «Las temperaturas son muy altas para estas fechas y no hay agua, los dos factores que más influyen en la lipogénesis, la fase en la que se genera la grasa y se determinan los rendimientos».
